viernes, 28 de agosto de 2009

XVII_ Número maldito

Post 17 del blog.

Pánico.

Qué pasa con el post 17? Te explico...

Casino.

Años atrás, me gustaba jugar. Rula y black jack. Pero especialmente a la ruleta. Apostaba fuerte para lo que eran mis ingresos en ese momento de mi vida. Vivía de noche, iba a trabajar sin dormir, era un completo caos caminando, un despojo de ser humano. Con el barro hasta las rodillas, me juntaba con gente que estaba mas enfangada que yo aún.

Tenía un compañero de aventuras (en realidad dos, pero el "otro"no viene al cuento), que estaba con el fango hasta el cuello, no hasta las rodillas. Le metía fuerte al 17. Mucha guita... Tenía mi edad (unos 23 en ese momento), y parecía por su forma de jugar que el número 17, al cual él apostaba con tanta pasión, se lo devoraba. Quizás a todos los números de la ruleta nos fagocitaban sin darnos cuenta, pero yo no me veía comido o mordido. Lo veía a él. El 17 lo masticaba. Yo iba por el "0" (cero) y sus vecinos, sin ver los retazos de mi cuerpo colgando.

17. 17. 17. 17. 17. 17. Repetía mi amigo o compañero de andanzas de ese momento. Lo coronaba, le rendía culto a un número. El 17 podía salir o no. Era un número mas, pero para él era el 17. Con nombre propio.
Cierta vez, mientras estábamos al flote en el casino y jugando fuerte, se acerca una mujer entrada en años, a la cual conocíamos de vista de tantas noches de parranda. Lo mira, lo toma de un brazo (mi amigo se suelta con brusquedad) y ella sin interpretar el "no me rompas las pelotas" gestual de mi amigo, le dice: "nene, el 17 tiene vida... te va a matar. 17 en la quiniela es la desgracia. Vos pensás que fue por azar? Tenes 36 números mas. El 17 te va a matar. Dejalo o te va a dejar él. Ese número sólo hace daño. Lastima. Mata. Dejalo." La mujer, me miró con cara de complicidad, buscando que la ayude a convencer a mi amigo, mientras yo, lo único que pensaba en ese momento era: "vieja de mierda, seguro que me quiere distraer para zarparme fichas...." No fue así. La mujer se fue. Nosotros seguimos, no le dimos bola. Pero no me pregunten porque quedó grabado en mi cabeza ese momento.
Las noches de jolgorio siguieron. Alcohol (mucho), ruleta, casino, noche, luces, mujeres.... era una combinación hermosa. Todo era fascinante. La plata no importaba (en ese fucking momento). Todo era vida, todo era blanco. Pero el blanco no existe en la ruleta. Verde, rojo y negro. Sólo esos tres colores.
Negro. Negro fue el color en el que lentamente comenzó a transformarse la vida de mi amigo. Negro el 17.

A las semanas del evento de la "mujer", lo despidieron del trabajo, al poco tiempo se divorcio (se había casado muy joven y tenía 3 hijos), se metió de lleno con sustancias que hasta ese momento sólo usábamos para divertirnos... y comenzó a alejarse... Se alejó de mi diciendo que debía desprenderse del 17. Que lo tenía que hacer en soledad. Le perdí el rasto.

Hoy alejado del casino y de esa vida, que sino fuera porque me trajo tantos problemas después diría que fue hermosa, el fantasma me sigue. No el de mi amigo. El del 17.

Sin llegar a los extremos de la locura (al menos por ahora) de Jim Carrey en la película "The Number 23" de Joel Schumacher (comentario al margen, recomiendo su filmografía), mi vida es muy parecida a la de su personaje. El 17 me persigue. Lo evito pero siempre está ahí. Es una obsesión.

El reloj no era parte de mi vida, hasta que entré en la paranoia del 17.

No salgo de casa, o no me bajo del auto si los números de los relojes digitales suman 17.

Llego a algún lado con el auto...... el reloj marca 16:37... Espero.... Miró el reloj... No me bajo... Lo sigo mirando, como queriendo empujar los segundos.... 16:38. Me puedo bajar.

No escucho FM KABUL (radio que me gusta) porque su dial suma 17: FM 107.9.

El volumen del stereo del auto, nunca puede estar en 17. Jamás.
Si veo que en un blog, mi comentario puede ser el número 17, no escribo nada... entro mas tarde esperando que otro haya tomado ese nefasto lugar.

Si tengo que empezar algo, o embarcarme en algo nuevo, no quiero que la suma del día que tengo que arrancar, de 17. Nunca hubiese empezado nada un 30-03-2009........ 3+0+0+3+2+0+0+9= 17.

Nada bueno puede salir de algo en el que el 17 esté presente.
Por eso no quería que llegue el día que tenía que escribir este post. Llegó. Tardé. Lo escribí.
Mañana, rápidamente escribiré el 18. Listo.

Es tan espantoso este número que acabo de leer lo que escribí y quisiera borrarlo.... pero tendría que empezar otra vez, el post 17.

chau 17. Hasta otro momento. Porque siempre estás ahí.....
Esta es mi obsesión, mi delirio (entre tantos otros). Vos? Tenés alguna obsesión o delirio?

No importa quien soy.

domingo, 16 de agosto de 2009

16_ "It's a biutiful deeeei."

Grita Bono, desde los parlantes, del cabeza de termo de mi vecino de arriba.....

"It's a biutiful deeeeiiiiiii".... una y otra vez.

"It's a biutiful deeeeiiiiiiii", a un volumen insoportable.

Está lloviendo, el viento que hay es huracanado, y me encuentro con una resaca mortal después de salir ayer con amigos, y querer hacerme el adolescente, tomando dos copas de vino de mas......

No es un biutiful dei, Bono.... No es!!!!!!

no importa quien soy.

viernes, 14 de agosto de 2009

15_ Justicia

Todos sabemos lo lenta que es la Justicia Argentina. Cientos de causas duermen en los archivos de tribunales esperando ser tratadas.

No importa quien soy, le pregunta a los Señores Jueces de la Nación:

Cuándo vamos a saber que es lo que pasó con Jehová?
Cuántos testigos más tendrá que presentar?
Prometo seguir con el tema.

no importa quien soy.

martes, 11 de agosto de 2009

14_ Cuando no hay nada que decir...

... mejor cerrar la boca y escuchar. Escuchar qué? Es trillado, pero el silencio. No tengo nada para decir. Escucha el silencio. Escuchate vos. No se.




Silencio. Tranquilidad. Silencio. Sólo por un día.

Silencio, por favor.

Gracias.

no importa quien soy.

domingo, 2 de agosto de 2009

13_ Julio

Hace dos día se fue Julito (para los amigos).... y entre tantas cosas que tuve que hacer, me colgué y no lo saludé.

"Chau Julito. Nos vemos el año que viene, querido. Que no se corte, te mando mail!"

no importa quien soy.