martes, 8 de septiembre de 2009

18_ El secreto de sus ojos

No se qué hora sería cuando volví en mi. Mis ojos comenzaron lentamente a abrirse. No alcancé a ver donde me encontraba, a recuperar totalmente mi estado de conciencia absoluta, cuando de repente sentí un golpe en mis entrañas. Me doblé de dolor y escupí sangre.

Sin entender demasiado, y luchando por espetar toda ese líquido rojo que salía a borbotones de mi boca, traté de incorporarme de donde sea que estaba. Me di cuenta que me encontraba sentado a una silla, y mis manos estaban esposadas a mis espaldas. Estaba inmovilizado.

“Pelotudito, vas a hablar”, dijo alguien que no podía distinguir quien era.
“Dejalo, Gomez, dejalo… mirá si todavía se nos va la mano… vamos a pasar al flaquito éste para el otro lado… banquemos 10 minutos que se recomponga y volvemos”
“Vamos a fumar un faso Caruso… pero me tenés que convidar que me quedé sin y estoy sin un mango”.
“Siempre lo mismo, Gomez, sos un hijo de puta, la concha de tu madre, dale vamos”.

El ruido que hizo la puerta al cerrarse cuando se fueron esos dos tipos, aparentemente Gomez y Caruso, pareció despertarme. Y comencé a recordar. Ahora todo tenía sentido. Evidentemente, me habían golpeado mientras estaba esposado y perdí el conocimiento. Ahora todo tenía sentido. Me encontraba en un cuarto húmedo, de dos por dos, una luz cegadora, blanca, apuntaba a mi cara. Tenía que moverme para poder distinguir los grises de las paredes, y ver frente a mi una mesa, sobre la cual había un arma y un par de colillas de cigarrillos. No había cenicero.

Los diez minutos deben haber pasado demasiado rápido, porque entraron Caruso y Gomez, ahora los recordaba. Caruso fue él que primero me agarró, para que Gomez me aseste certeros golpes en la cabeza. Ahora lo recuerdo todo.
Caruso era alto, nariz ganchuda, flaco y a la vez fornido, tendría unos 40 años mal llevados; Gomez era alto también, pero desgarbado, raquítico, tenía puesta una camisa blanca que le quedaba enorme, pero evidentemente su contextura física no condecía con lo fuerte que pegaba.
Ambos se quedaron parados frente a mi, mirándome. Casi me río del aspecto de Gomez y su camisa, pero no quería seguir cobrando.
“Y pelotudito? Nos vas a decir quien sos?” me dijo Gomez. “dale, gil, que tenemos 300 testigos que te vieron”…
“Hice justicia”. Sólo esas dos palabras mencioné.
“Pero vos sos pelotudo en serio, nene!? Masacraste a un tipo en un cine, pedazo de forro, sabés lo que le hacen a un tierno como vos en la cárcel?” Vas a ser la puta de todos los pabellones… encima con esa cara de boludo que tenés. Quién sos?”

Parecía que a Gomez lo único que le importaba era saber quien era….

“Hice justicia” repetí.

“No, no hiciste justicia. Cometiste un asesinato. Mataste a un hombre” Esta vez fue Caruso el que habló.

Recordé. De repente, inutilmente quise liberarme de la silla, porque me invadió un ataque de ira, quería volver a ver a mi asesinado, quería volver a ver al FINADO, cerciorarme si estaba bien muerto el reverendo hijo de puta. Y recordé. Y empecé a repetir lo que hice, lo que hice ayer domingo, en el cine:

Estaba sentado esperando que empiece la película: El secreto de sus ojos.


Tantas expectativas, por fin había podido conseguir entradas. Buena ubicación. Un poco a la derecha tal vez, pero estaba bien. Mi atención estaba puesta en la pantalla, sólo por un instante distraje mi mirada hacia los costados para ver la sala llena. Pensé que tenía suerte, que justo los dos lugares a mi izquierda habían quedados vacíos. Mis camperas (soy friolento) estaban en una de las dos butacas vacías. Empezó la película. Silencio. Por fin, el comienzo…. El comienzo del fin. De mi fin y del hijo de puta que llegó a sentarse, con su novia, a las dos butacas vacías.
La película había empezado. Soledad Villamil, corría por la estación de trenes de Constitución, aparentemente quería despedirse de Darín, que estaba en el tren. Y digo aparentemente porque en ese momento el culo de la novia del finado pasó delante de mi, y tras el culo de la novia, pasó el finado. Este venía cargado con pochoclos, cayeron algunos sobre mi, ya que el muy imbécil, se llevó por delante mis pies. Ni perdón me dijo. Ni perdón me dijo, el reverendo hijo de puta!!! Llegaba con la película empezada, la novia me refregaba el culo en la cara impidiéndome ver la hermosa escena que tanto escuché hablar del comienzo, y luego el me tira pochoclos y me pisa.

Se sentaron.

Crrrrraarrrrr. Las manos del finado, rastrillaban el puto balde de pochoclos cada milésima de segundos. Y tenía un balde con el que podía alimentar a toda África, y los pobres africanitos iban a morir de diabetes de tanto pochoclo dulce.


Crrrrraarrrrr.


Crrrrraarrrrr. Seguía rascando.

Crunch, crunch, crunch… Los masticaba. Los masticaba como si fuese un animal que no comía desde hace una semana.

Mmmmghghghg. Los tragaba.

Crrrrraarrrrr
Crunch, crunch, crunch
Mmmmghghghg.

Crrrrraarrrrr
Crunch, crunch, crunch
Mmmmghghghg.

Crrrrraarrrrr
Crunch, crunch, crunch
Mmmmghghghg.


El balde de pochoclos, no se iba a acabar nunca. Cada vez me irritaba mas. Trataba de forma gestual de darle a entender que me estaba molestando. Lo miré, lo toqué con el codo, pero el orangután deglutía, y deglutía. Con ruidos propios de un Neanderthal.

La película ya me importaba una mierda. Mi sangre, comenzó a hervir. Sentía que mi cuerpo se afiebraba y que si no hacia algo, iba a explotar. Imaginé un Valium gigante, y logré calmarme…. Comencé a focalizarme en la película, que hasta diez segundos atrás me importaba una mierda, además ya me había perdido unos quince minutos.

Pero la pesadilla continuó…. Obviamente que el finado, tenía que bajar tanto pochoclo con algo líquido. Entonces, sacó una Pepsi, en botellita, y la abrió…. Psssssssss……. Metió el sorbete en el agujerito de la Pepsi, tiró la tapita al suelo y chupó…………. schschschschshcshchshc…….. ahhhhhhhhhhhhhhhhh.

Crrrrraarrrrr
Crunch, crunch, crunch
Mmmmghghghg.
Schschschschshcshchshc
Ahhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhh



Otra vez.


Decidí que nada peor podía pasar, y agarrando el apoya brazos de mi butaca con una fuerza brutal quise volver a la película.
Pero fue en vano. Porque quieran creerlo o no, le sonó el celular. Si, un ringtone grasa de esos que vienen seteados en el teléfono. Se movió, como si hubiese un terremoto en la sala, para sacar de su bolsillo izquierdo el pequeño aparatito. Cuando abrió el celular, la luz del telefonito hizo que su cara aparezca entre la oscuridad. Tenía el rostro de un PELOTUDO. Un boludo de 35 años mas o menos. Tenía tatuado en la frente, la palabra BOLUDO.
Leyó el mensaje, y el mismo terremoto anterior azotó la butaca para que pueda guardar el teléfono en su bolsillo. “Era mamá” le dijo a su novia. “Quería saber si después íbamos a comer a casa”. Hablaba como si estuviese en la cancha, mismo volumen… mi sangre comenzó a burbujear nuevamente…. “qué hacemos, vamos gorda? Yo te soy sincero, prefiero quedarme con hambre y cuando salimos del cine, nos vamos a coger al telo frente al cementerio”.

Pero la puta madre!!!!!!!!! Que mierda me interesa!!!! Baja la voz, boludo!!!!!!! Cómo mierda te vas a quedar con hambre, pedazo de hijo de puta, si te estás comiendo todo el pochoclo que había en Argentina. No vez que el barril de pochoclo tiene el mismo tamaño, que el barril donde dormía el Chavo…. Pedazo de cornudo hijo de puta!!!!!!! Estoy a punto de explotar!!!!!! Que mierda me importa si vas a comer de tu vieja o a cogerte a tu novia!!!!! Estaba a punto de matarlo. Lo iba a matar. Me controlé….
Hasta que la Pepsi hizo efecto, y debo reconocer que lo quiso disimular, pero igual se sintió:

Burp! Prprprprprp!

Si, eructó! Y el muy cornudo, haciéndose el boludo, me lo tiró todo a mi (claro, no se lo iba a tirar a la novia).
Si, los pochoclos y la Pepsi, salieron de su boca en forma de vahos y yo me lo fumé todo….. y fue ahí cuando pasó:

“LA RECALCADA CONCHA DE TU HERMANA!!!!!!!!!!!!!” Grité, mientras me levantaba de mi asiento, me sacaba el cinturón del jean, y comenzaba a pasárselo alrededor del cuello. La novia del finado como todos los que estaban alrededor comenzó a gritar, pero no atinó a detenerme. Nadie atinó a detenerme. El finado comenzó a escupir algunos pochoclos, por la asfixia que le estaba provocando. Con mi mano izquierda, con la derecha sujetaba el cinturón, comencé a golpearlo. No tardó mas de dos puñetazos, en empezar a salpicar sangre para todos lados su cara regordeta. Se movía y pataleaba, pero con mis pies, pude controlarlo…. Dejé de golpearlo, me sequé la sangre que tenía salpicada en mi cara, y tomé el balde de pochoclo y se lo incrusté en la cabeza .Quería no solo que muera asfixiado con el cinturón, sino que tampoco vea la película, sus últimos segundos de vida iban ser negros. Como el interior del balde de pochoclo. No iba a morir viendo la angelical cara de Soledad Villamil. Dejó de moverse. El cine ahora estaba en silencio, todos estupefactos miraban como retiraba el balde de su cabeza, le sacaba el cinturón de su cuello y volvía a colocármelo en mi jean. La película seguía. Pablo Rago estaba en escena. Me senté. Nadie me decía nada. No hubo un solo movimiento. Hasta ese momento. Porque de repente, sentí que alguien me golpeaba la cabeza, otro que me levantaba y sujetaba por la espalda y comenzaba a arrastrarme hacia afuera de la sala. Eran Caruso y Gomez. De civil, estaban en el cine.

“Volviste a contar lo que hiciste”. “Eso lo vimos, tenemos 300 testigos, pibe”… Sólo queremos saber quien sos, la puta que te parió!!!!” dijo el raquítico de Gomez….. Y de repente vi su mano flaca y huesuda venir hacia mi cara……

“NO IMPORTA QUIEN SOY…. Soy NO IMPORTA QUIEN QUIEN SOY!!!!!!!!!!!!!!!!!” Grité.

“No importa quien sos? Levantate pedazo de pelotudo que llegás tarde al trabajo”. Las dulces palabras de mi madre me trajeron a la realidad. Me levanté de la cama con el sueño vivido en el cuerpo. No podía ser un sueño, había sido todo tan real..... hasta parecían dolerme las entrañas por los golpes recibidos..... pero que decía? Recibidos por quién? Si soñé. Era un sueño. Una pesadilla. Temblaba.
Me lavé los dientes y mis encías sangraron por la dureza con la que me cepillé. Recordaba al finado.

Como me hubiese gustado tener los huevos para hacer lo que hice en el sueño.

“Apurate querés, acordate que tenés el auto en el taller, y que te tenés que tomar un colectivo al trabajo”. Mi madre otra vez.

Me vestí rápido. Salí de casa corriendo, todavía tenía sangre en la boca, no había tiempo para colectivos.

Paré un taxi y me subí. Cerré los ojos tratando de entender lo que me estaba pasando o había pasado. En la radio, alguien comentaba que ayer había visto “El secreto de sus ojos”, decía que le había parecido excelente. Una obra de arte.

“Yo también la vi ayer”….. “qué hacemos, vamos gorda? Yo te soy sincero, prefiero quedarme con hambre y cuando salimos del cine, nos vamos a coger al telo frente al cementerio”. La misma voz…. Abrí los ojos, miré la cara del taxista por el espejo retrovisor….. finado….. Otra vez.

“Te decía….. yo la vi ayer, un peliculón… además me morfé unos pororós que estaban buenísimos mietras veía la peli… estaban en promoción….. Francella, un cago de risa, que hijo de puta….. Lindo día ayer… peli, pororós y después lindo polvo con mi novia. La pasé genial”.

Preguntó ante mi silencio: “Vos la viste, papi?”
“No, no la pude ver…. Tengo que ir, dicen que está buena”. Dije mientras tragaba la poca sangre que ya quedaba en mi boca.

Semáforo rojo. Un patrullero se detiene al lado del taxi. Giro de forma inconciente mi cabeza hacia el auto de los policías, perdido aún por toda la situación, y los veo. Esta vez de uniformes.
Caruso y Gomez.

Sonrieron.
Sonreí.
El finado también sonrió.

Arrancamos. Tuve un día de mierda.


no importa quien soy.

20 comentarios:

nadasepierde dijo...

Avisá que dia vas al cine, asi ese dia mejor hago otra cosa...por las dudas!
pero te entiendo, tambien mataria a los que comen pochoclo en el cine, nada mas que por el hecho de hacerlo.
los odio!!!!

mejor no cruzarse con vos en un mal dia ehhhhh??????

un beso

andreita dijo...

Tremenda historieta!

Confiezo q al principio me parecio todo muy violento... sinceramente no se que haria en una situacion asi, creo q m muero de miedo antes d q m den el primer bife.

Ahora, comparto tu odio para con los forros que van al cine y no dejan ver la peli -¡t faltó hacer el ruidito del celofán de los chocolates y caramelos!- :P

Ahora, si no viste la peli, es 100% recomendable. Pero no vayas al cine! Mirá si sos un tipo q premoniciona!?? Mejor alquilala, o si no bajala de la net -digamosle no a la apologia pirateril pero en este caso es una causa noble- ;)

Besito, Sr! (:

Nonato dijo...

Muy buen post!!!!!!
Definitivamente la historia se situa en el Village de Recoleta!!!!
;)

Blonda dijo...

Jajja, genial. Detesto a esos hijos de puta que piensan que el cine es el living de su casa....
Al final¿te gustó la peli?
Para mi es de lo mejor que vi en el ultimo tiempo.

Besotes

Vir dijo...

eehh

vos por donde vivís, al village recoleta no vas, no???

si vas ahí avisame, para no ir (mirá si estás atravesado...

era como vos con respecto al pochoclo, ahora me volví como los demás y le doy crunch crunch a la bolsa ):

ahora en serio:
el post es buenísimo, me gustó muchísimo y es como un redescubrimiento del blog.

sinceramente te felicito

Beso

( la pelicula la ví y me encantó)

no importa quien soy. dijo...

nada se pierde: creo que a la Madre Teresa de Calcuta, le hubiese pasado lo mismo que a mi. Era para matarlo.

andreíta: vi la peli, pero no la pude disfrutar por el zangano de al lado! Si pudiera "premonicionar" juego al quini andreíta!!!

nonato: gracias. En efecto se situa allí. Ya se porque decís lo que decís. Guacho!

Blonda: No la disfruté, fue terrible tener al lado a ese tipo.... No pude ver lo que todos vieron. De todas formas, la alquilaré cuando salga!

Vir: Gracias! Igual no se si me elogías de corazón o porque tenés miedo que me cruce con vos un día en el Village!!!!!!!!

Me case con la lluvia dijo...

Acerca de tu comentario en mi blog

!Gracias por decirme eso capo , me dan mas ganas de seguir haciendo lo que me gusta!

Con respecto a la pelicula y el post:

"-Me quiero volver chango! La gente no para de decirme que vea esa peli.-"

Nick dijo...

Me cagaría de risa, pero en cambio me solidarizo con vos.

Si fuera juez te absolvería, si fuera espectador te aplaudiría/ayudaría y si fuera vos hubiera hecho lo mismo.

Hace un tiempo fui al cine y la mina de adelante sacó su black berry y se puso a contestar mails, por cada uno hacía un plin y la luz de esa bruta pantalla opacaba al proyector, ese día yo tenía pochoclos, pero no los comí, se los metí entre los rulos a la mina, es que no le pego a las mujeres.

no importa quien soy. dijo...

Me casé con la lluvia: Andá a ver la peli, pero ojo con los que se te sientan al lado!!!!!!

no importa quien soy. dijo...

Nick: pegarle a las mujeres es de poco hombre, de hecho no es de hombre.... ahora bien meterle pochoclos en el pelo porque jodió toda la peli.... no es de hombre.... es de ..... GROSO!!!!!

Jennifer Amapola Banfrula dijo...

jajajjajaajj! la próxima vamos al cine juntos y te salgo de testigo de que fue en defensa propia.

no importa quien soy. dijo...

Banfrula: gracias, gracias.... te mando mail.... yo en tu blog dejé el mío!!!!!!

Silvi dijo...

Vos no entendes nada!!!! Los pochoclos son un complemento infaltable en mi butaca de cine!!!! Y ahora que estan los nachos con quesi ni te cuento...
Pero ojo... yo rasco el balde cuando hay ruido en la peli...

no importa quien soy. dijo...

Silvi: vos no entendés nada!!!

Aunque lo bueno de los nachos, es que además del ruído que tengo que escuchar cuando bajan por tu garganta, es el olor. Perfuman la sala. Increíble experiencia.

PUAAAAAJJJJJJJJJJJJJJJ!!!!!!!!

Blonda dijo...

Alquila, ese HDP no puede privarte de semejante pelicula!

besos

no importa quien soy. dijo...

Blonda: Será alquilada!!!!! Es mas, creo que voy a esperar que se pasé el furor, y dentro de unas semanitas voy al cine otra vez.

Agustín dijo...

Qué buen relato!! Me maté de risa. Muy bueno!!

Agustín dijo...

Ah, por favor no le hagas nada al patito!

no importa quien soy. dijo...

Agustín: me alegro que te ahay gustado!!!!! espero que pases seguido por acá.

PD: quedate tranca, el patito está sano y salvo

no importa quien soy. dijo...

"Haya".... quise tipear HAYA!!!!!