lunes, 20 de septiembre de 2010

71_ Tiempo y espacio.

Entré al bar y me acomodé en una mesa para cuatro. Estaba solo, no esperaba a nadie, pero necesitaba que la mesa sea grande. El mozo se acercó y le pedí un café con leche con medialunas. Mas café que leche por favor; le dije. El mozo asintió con la cabeza. En la mesa de al lado, tres viejos charlaban vaya uno a saber acerca de qué cosa.

Saqué la laptop de mi mochila y mientras esperaba que se conecte a internet, tomé el libro de Sábato que había comprado hace tres meses con la esperanza de poder empezar a leer el primer capítulo. La pantalla de la laptop se iluminó y entendí que ya podía comenzar a trabajar. Ingresé un par de claves al sistema para conectarme de forma remota al servidor de la empresa donde trabajo. Dejé el libro a un costado de la mesa, y saqué de la mochila unos cuadernos donde siempre hago anotaciones laborales.

Comenzaron a bajar mails del trabajo. Mi jefe me preguntaba en un correo acerca de “X” informe. Volví a abrir la mochila, hice mis cuadernos a un lado, y saqué los reportes a los que hacía referencia mi jefe como para poder contestarle. El mozo trajo el café con leche y las medias lunas. Corrí la laptop, el reporte, los cuadernos con las anotaciones y casi cae el libro al suelo, sino fuese por mis atentos reflejos, que hicieron que lo agarre en el aire.

El mozo se retiró.

La mesa estaba llena de cosas.

Necesitaba espacio.

Me di cuenta que mientras tomaba el café con leche y comía las medialunas no iba a poder leer el libro o preparar reportes, porque la grasa de las medialunas iba hacer que enchastre todo lo que toque. Decidí comer en paz. Entre mordisco y mordisco, me conecte a internet con el afán de releer cuentos escritos en mi blog.
Sonó el celular. Automáticamente fui en busca de las servilletas, para limpiarme las manos, y luego traté sin éxito de sacar el celular de mi campera. Sin éxito, porque quien me había llamado había cortado. Me fije en las llamadas perdidas de mi celular, y descubrí que me había llamado la secretaria de la directora de la empresa donde trabajo. La llame. Me dijo que se confirmaba mi viaje a Los Angeles y que me enviaba la agenda de trabajo por mail. Corté.

Dejé mi blog, dejé el café con leche, y no dejé las medialunas porque no había nada que dejar ya que en cinco minutos las había devorado. Ingresé otra vez a los mails del trabajo. Abrí la agenda que la secretaría me había enviado. De lunes a viernes, empezando a las 8 de la mañana y terminando con cena a las 18.30 horas, reuniones y más reuniones, todas en un hermoso hotel de Santa Mónica. Ninguna actividad recreativa, ni recorrido por la ciudad, nada. Todo el tiempo trabajo. Iba a Los Angeles, a encerrarme entre cuatro paredes. Quizás con suerte, en el camino que iba del aeropuerto al hotel, pasé por el famoso cartel de Hollywood y desde el micro le pueda tomar una foto.
Le contesté el mail a la secretaría, le di un sorbo al café con leche que automáticamente dejé porque se había enfriado.

Me recosté en la silla. Miré el desorden que había sobre la mesa: Laptop, informes de ventas, cuadernos con anotaciones, un libro de Sábato sin leer y papeles varios confundidos con servilletas manchadas de grasa de medialunas. En la computadora, seguía pendiente de respuesta el mail de mi jefe. Pensé en el viaje a Los Angeles. Pensé en tantos kilómetros que tendría que hacer para estar encerrado en un hotel.
No pude escribir en el blog. No pude leer el libro. No pude contestarle el mail a mi jefe. No pude estudiar mi cuaderno de anotaciones, ni analizar los reportes de venta.

Necesitaba tiempo.

Tiempo y espacio.

Recostado en mi silla, sin querer, en voz alta dije;Tiempo y espacio.

Viste Froilán!!! El joven de la mesa de al lado completó mi frase; dijo uno de los viejitos de la otra mesa. Perdón?; dije volteando mi cabeza hacia ellos. Que justo le decía a Froilán, que en el fútbol de hoy nadie hace una pausa, nadie levanta la cabeza para ver donde está parado el compañero, porque no hay tiempo ni espacio para jugar. Estabas escuchando nuestra conversación, jovencito?; me dijo el viejo que estaba frente a Froilán, o quien yo interpreté que era Froilán. No, señor, no; dije ruborizándome pensando que el viejito podía llegar a creer que estaba escuchando su conversación creyéndome un mal educado, continué; Sencillamente estaba hablando solo, estoy enloquecido con cosas del trabajo, y justo estaba pensando que necesito tiempo y espacio, y sin querer lo dije en voz alta. Claro; dijo el viejito que le quería explicar el fútbol de hoy a Froilán, para proseguir; Tiempo y espacio. Evidentemente no sólo en el fútbol hacen falta… mirá Froilán el quilombo que tiene el pibe en la mesa. Papeles, mas papeles, cuadernos, libros, celular, computadora. Todo ese quilombo para una sola persona. Es así Froilán. Hoy nadie tiene tiempo y espacio. Todos están apurados, todos están amuchados.

Me di vuelta, y volví a concentrarme en la computadora. En quince minutos había liquidado todo lo que tenía que hacer del trabajo.
Llamé al mozo y le pedí la cuenta. Se acercó y me dijo; Señor, de lo suyo se hizo cargo el viejo Froilán. Sorprendido, me di vuelta para agradecerle, y metí mano en el jean para sacar la billetera y pagarle a Froilán, pero no había nadie. Le pregunté al mozo dónde se habían ido y me contestó que habían salido delante de mí haría no más de 3 minutos. Que inclusive me habían saludado, pero que yo estaba con la computadora y los papeles absorto. El mozo se retiró.

Dejé 10 pesos de propina, tiré todos los papeles dentro de la mochila, inclusive la laptop.

Salí a la calle, recordándome que necesitaba tiempo y espacio. Traté de divisar a los viejitos, ya que calculé que no deberían estar muy lejos si habían salido hacía sólo 3 minutos. No vi a nadie. Pero vi que venía el colectivo 22. La parada estaba en la esquina.

Corrí, apurado. Llegué.
El colectivo estaba abarrotado de gente. Viaje amuchado.

no importa quien soy

26 comentarios:

Lila Biscia o Lilus bla bla dijo...

disculpa que sea tan honesta, pero me alegro que no hayas empezado con sábato... es un alivio... ni lo intentes, je.
como siempre, es lindo leerte.
besos.

no importa quien soy dijo...

Lila:

Por? No se cual era el libro de Sábato que tenía el personaje del cuento. En lo que a mi respecta, uno de mis libros favoritos es EL TÚNEL. Me partió la cabeza cuando lo leí a mis 19 años.

Te mando un beso.

Mona Loca dijo...

Las empresas deberían considerar un día para que el tipo que mandan a otro país tengan para aunque sea hacer un city tour...¿ no?

Sería un incentivo más, creo yo.

Cuando tenga mi multinacional, le cuento.


Hay una cosa que digo siempre: si uno no se hace el tiempo y el espacio ( propio) nadie se lo va a ofrecer.

Lamentable, pero es así.

besotes!

YESS dijo...

A ver, no sé si te pasó a vos o no, pero siempre hablo con un amigo de allá de este tema. Ustedes viven muy apurados (los de ciudad), hasta caminan rapidísimo!!
Creo que deberían tomarse un poco más tranquilas las cosas, aunque el ritmo de vida allá es así.
Si el personaje de la historia sos vos, te invito a mi pueblo queres? así descansas y tenes ese tiempo y espacio que necesitas (o necesita tu personaje) y de paso charlamos lo del puesto de panchos jaja.
Besos nene, espero que estés bien.

Me case con la lluvia dijo...

Leer a Niqs siempre me recuerda que se puede escribir mejor. Me imagino que te habras comido muchisimos libros para poder escribir tan prolija y cuidadosamente (sin olvidarnos de tu talento claro esta ^^)
Buen no quiero quedar como un chupamedias pero hicistes de algo muy simple un relato muy lindo y sabio.

Cuidese Niqs es bueno que haya vuelto a las andadas .D

Abrazo ocurrente esperando su turno para sincronizarse a un chiste ejecutado

Siul

no importa quien soy dijo...

Mona loca:

cuánta razón!!! Pero evidentemente no es tarea sencilla!

BESO

licha dijo...

donde firmo el petitorio de mona loca?

no importa quien soy dijo...

yess:

Los de la ciudad... ya suena feo... y lo del puesto de panchos, creo que cada vez se me está haciendo mas carne... no se al personaje del cuento, pero a mi cada vez se me hace mas carne!

no importa quien soy dijo...

Mr Limadura:

le agradezco los elogios hacia mi persona. Sinceramente creo que son desmedidos... mi personaje no tiene tiempo ni espacio en el libro... y yo ando mas o menos parecido, lo escribí ayer en 10 minutos, a punto de dormirme sobre el teclado.

Abrazo genio

no importa quien soy dijo...

Licha:

donde encuentre el petitorio, me avisa y lo acompaño a firmar.

Abrazo

Sunshine dijo...

Si, si, si! Me encantó "En el tunel", todo un bocho para narrar semejante historia...
Por otro lado... el espacio lo tenés que hacer, tanta presión es malo y más allá de las oportunidades, es una cuestión de actitud, la vida y el cuerpo que tenemos son uno, no se cambia por otro más tarde, hay que saber evaluar los costos de todo eso... es lo que te hace feliz? ... no creo...
UN abrazo :)

no importa quien soy dijo...

Sunshine:

Cierto. Pero también siempre encuentro cierto, que es facil decir las cosas y dificil llevarlas a cabo.

BESO

YESS dijo...

jaja perdón si sonó feo, pero es cierto, la gente de ciudad es muy diferente a la del campo. Dale, veni y ponemos el puestito que va a ser novedad!!!!

no importa quien soy dijo...

Yess:
a dónde es el pueblo?????

Otras Marías dijo...

Me encantó. Como siempre.
Un beso.
María Carolina

no importa quien soy dijo...

Otras Marías:

Gracias!

Blonda dijo...

Coincido en tu elección por Sábato. El Tunel y el informe sobre ciegos me los devoré varias veces con el mismo disfrute.

Y de paso: Qué lindo es Sta. Monica!

Besotes miles!

Nick dijo...

Dos cosas:
1 - Quién te autorizó a escribir sobre mi vida.
2 - Yo no tomo café ni el 22 ni me voy a Los Ángeles.

¿Cómo decís? ¿Que no estás relatando mi vida? Pero si... y además... ok, ok, mejor me voy a dormir.

Abrazo

Esa de afuera de mí dijo...

claro, es que a mí no me gusta sábato. Nada de sábato. Ni su persona...
pero son gustos nada mas...
besos

Lila
(con mas alter egos que una esquizofrénica)

12 alas dijo...

dedicate a vivir 1 día y te vas a dar cuenta que desperdicias 6, eso es lo malo de saberlo
si tan solo nos dedicasemos a seguirle la corriente a la voragine, seriamos más felices?

no importa quien soy dijo...

Blonda:

que bueno que estés por acá otra vez!

beso

no importa quien soy dijo...

Nick:

no me venga ahora que le debo guita por el copyright de su vida...

abrazo

no importa quien soy dijo...

alter egos:

sobre gustos...

beso!

no importa quien soy dijo...

12 alas:

Bienvenido!

Amén a sus palabras.

Lucas Nuñez dijo...

Excelente relato, me recordó por momentos al maestro Fontanarrosa.
Un abrazo!

no importa quien soy dijo...

Lucás:

Ahhhh bueeeeno!!!!!

JAJAJAJA!!!! te fuiste al carajo con la comparación!!!!!! GRACIAS GRACIAS!!!!
TREMENDO!!!!!!

No es para tanto... pobre Fontanarrosa, si se levanta de la tumba nos mete la naranja que tanto amamos en el ojet...!!!!

ABRAZO Chabón!