sábado, 30 de enero de 2010

42_ Que alguien me explique...

Sólo quiero tipear un par de cosas, unas preguntas que me hago y a las que no le encuentro respuesta alguna... Quisiera que alguien me explique:

Por qué si Joaquín Sabina dice en una nota que se levanta a la mañana con "un humor de perros, odiando al mundo, deseando estar muerto y sin ganas de hablar con nadie"... es un genio, de ese dolor mundano mañanero salen sus hermosas melodías y sus mas bonitas letras... Y porque si yo me levanto a la mañana con "un humor de perros, odiando al mundo, deseando estar muerto y sin ganas de hablar con nadie"... soy un vampiro que odia el sol, un amargo o un antisocial de mierda. Alguien lo sabe?

Por qué si Mike Amigorena, va a un evento peinado con unos rulos espantosos como cabellera es: un tipo cool, al que no le importa el que dirán, vive la vida, es un loco divino... Y por qué si yo voy a trabajar, sin engominarme el pelo, y peinado con unos rulos espantosos como cabellera... soy un ridículo de mierda, un pelotudo que tiene un gato de angora en la cabeza o la gente piensa que tengo algún problemita motor en mis brazos y por eso no me pude peinar. Alguien lo sabe?

Para entender un poco mas esta última pregunta, leer este escrito que hace un tiempo publiqué en mi blog.

Tengo mas preguntas, pero espero que alguien me conteste éstas primero.

Alguien lo sabe?

no importa quien soy.

PD: La verdad es que no ando con ganas de esribir. Mi mente está puesta en otras coas. Soplan vientos de los cuatro costados, que me llevan para todos lados, y no me dejan ir donde quiero. Un sentimiento de tristeza me invadió ultimamente, y como un personaje salido de un texto de Sartre, ando por la vida sin encontrarle el sentido, en piloto automático.

Pero no quería dejar de escribir. No quería que este momento que vivo, me deje sin tipear letras inconexas en un teclado, es por eso que me estoy obligando a estar acá sentado y escribir algo. No quise "chorear" con el post. Estoy juntando ganas para escribir lo que me gusta. Espero en la semana garabatear algo, que al menos a mi, me de placer.

viernes, 22 de enero de 2010

41_ Flotando en la Bombonera un noche del 20 de enero de 2010

Mi nombre no existe y mi cuerpo no estaba presente el miércoles 20 de enero en el recital de Joaquín Sabina. Ustedes no podrían entender, quien y que soy yo. No mientras estén vivos, ya que yo estoy muerto. Y no muerto en vida porque estoy sufriendo una pena de amor; nada de cursilerías estimados lectores. Yo estoy bien muerto. Desde hace años. Se que no me pueden comprender, pero sigo...

"Buenas noches, Buenos Aires. No es para nosotros un día cualquiera venir aquí. Pasamos años soñando con esta noche. La memoria del corazón recuerda cada minuto que vivimos aquí.”

Así abrió Joaquín Sabina, el recital que dio en la Bombonera el miércoles por la noche. No recuerdo si abrió con esa frase el recital o lo dijo entre canción y canción, la cuestión es que dijo esa frase...

... Y yo me preguntó porque no me la dijeron cuando estaba vivo, y me pregunto porque si me la dijeron cuando estaba vivo, no presté atención. Por qué no escuché?.

Sordo pasé mi vida, mi corta o larga vida (no vamos a andar midiendo la vida, o si?), atrapado en oficinas, ahogado en transportes públicos, renegando con mi auto, con las cuotas de las tarjetas de crédito, peleando con mi suegra, dividiendo bienes con mi familia y discutiendo de política con mis amigos.

Nunca soñé “vivir”, nunca me di cuenta que tenía soñar. Hoy me arrepiento de muchas cosas. Corrí tras el dinero siempre, pensando que la casa propia me iba a hacer feliz, que si trabajaba duro sería más rico, que si recorría Europa sería un "tipo de mundo"… y me olvidé de para que estaba en esta vida: Cuando estuve en Europa, no acaricié lo suficiente a mi esposa mientras contemplábamos el Arco del Triunfo. Por estar encerrado en una oficina escribiendo memos sin importancia, no ayudé a mis hijos con sus primeros palotes en un cuaderno blanco; por estar obsesionado con cambiar el auto, para moverme más rápido, no me di cuenta que mis hijos habían empezado a caminar lentamente... y tantas cosas mas...

No recuerda la memoria de mi corazón, todos esos momentos… esos momentos que ya no puedo vivir y que cuando tuve la oportunidad, no los viví. No los disfruté, entonces no quedaron grabados en la memoria de mi corazón.

Es por eso estimado lector, que usurpé este lugar por unos instantes… un lugar que no me corresponde ya que no se escribir, como te decía antes,  mas que memos sin importancia… pero quería hacerlo, para que me escuches, que me leas. Me gustaría emocionarte con mis palabras, pero se que las mismas se encuentran vacías, como viví mi vida, que ya fue.

De todas formas, hoy, yo te digo:

Buenas noches, estimado lector. No es para nosotros un día cualquiera venir aquí. Pasamos años soñando con esta noche. La memoria del corazón recuerda cada minuto que vivimos aquí.”

Soñá y activá la memoria de tu corazón. Disfrutá. Cada instante de la vida que pasa, se pierde, se va, no se repite. La vida no sólo consiste en respirar. Viví la vida. Viví tus afectos. No corrás tras las cosas materiales sin importancia, que hoy te parecen vitales.
Se que es difícil, pero hacelo. Para que no terminés como yo: Flotando en el aire, muerto, viendo un recital de Sabina, y sin poderlo disfrutar o aplaudir.

quien revoloteó una noche por los aires de la Bombonera un 20 de enero de 2010 (perdón NIQS por meterme sin permiso en tu blog, no se volverá a repetir).

Pd: si supiese como se poné un video, acá abajo iría uno de Sabina. Seguro.

viernes, 15 de enero de 2010

40_ Eternamente triste

El protagonista de la historia, cayó golpeado.
Había pensado que por fin la vida le sonreía, creyó ver concretado sus mas profundos deseos... pero una vez más… La vida se le cagó de risa en la cara, y mostró las peores pesadillas.

El protagonista de la historia, enamorado, se dejó caer.

Buitres carroñeros, creyendo que estaba muerto, quisieron devorarlo mientras aún respiraba. Arrinconado y a oscuras, pudo quitarse a un par de su pecho. Pero eran demasiados. Lo abrieron en dos. Algunos devoraron su corazón con velocidad mientras otros buscaban fagocitar su alma, pero no sabían que el protagonista de nuestra historia ya la había perdido, que la había entregado a alguien que nunca entendió que tenía lo más preciado de él. Aquellos buitres, se conformaron con lo que habían dejado los primeros: migajas de un corazón ya vacío.

Hastiados, son sus panzas llenas, los buitres se fueron. El protagonista de la historia, veía su sangre derramada y su corazón desgarrado en mil pedazos.

Quiso que la muerte acabe con su dolor. Quiso por ésta vez que la muerte le sonría, pero ésta infló su panza y gritó una sonrisa fantasmal, siguiendo su camino.

El protagonista de la historia coció su pecho, ocultó su corazón roto y lloró. Lloró como un nene. Pero no como a un nene al que no le satisfacen un capricho, sino que su llanto era sincero y venía desde lo más profundo de su ser.

Nadie había a su lado, estaba solo. Nadie lo escuchó llorar.

El protagonista de la historia, que tantas veces había caído al fango mohoso que a veces la vida propone, estaba acostumbrado a levantarse, sacudirse el barro y seguir. Pero esta vez no tenía ganas. Esta vez no podía.

Hizo un esfuerzo sobrehumano, y consiguió incorporarse a pesar de su nula voluntad. Con sus lágrimas, limpió las heridas de su pecho. Pronto comenzaron a aparecer personas, la oscuridad mutó en luz, y se encontró rodeado de gente.

Nadie se daba cuenta de lo que acaba de pasar. Nadie se dio cuenta que tenía su corazón desgarrado y su alma había partido para no estar nunca más con él. Nadie lo miró. Nadie lo vio. Y si lo vieron a nadie le importó.

El protagonista de nuestra historia, triste, eternamente triste, continuó.

no importa quien soy

viernes, 8 de enero de 2010

39_ 6 de enero en el country. Estereotipo 95%. Final Cliché (a veces me pongo así)

Juan Cruz se despertó sobresaltado. Vió por la ventana que había un sol hermoso y entendió que ya era de día. Se levantó, y emprendió con gran rapidez una carrera contra la nada que lo llevaría hasta el árbol de navidad de la casa.

En esa carrera desenfrenada pasó frente a la habitación de sus papis (que aún dormían), y por las siete habitaciones que albergaban las almas de sus siete hermanos (que estaban comenzando el proceso que Juan Cruz había iniciado tan sólo unos segundos atrás). Descendió la fantástica escalera, pasó sin saludar frente a la mucama, que se encontraba hablando con Ramona, la cocinera, para finalmente doblar en un pasillo majestuoso donde vió el árbol.

El problema empezó cuando descubrió que no había nada, es decir ningún regalito, bajo las copas de tan bonito árbol. Era 6 de enero, el árbol estaba vacío.

Para cuando Juan Cruz descubrió esto, ya habían llegado sus siete hermanitos. Todos presenciaban estupefactos el increíble espectáculo: El árbol de navidad vacío.

Mi PSP3!!!!!!!!!!!!!; gritó Juan Cruz, pero pronto no pudo distinguirse más su chillona voz de la de los otros siete hermanitos ya que todos gritaban ante la ausencia de los regalos. La casa era una horda de gritos insoportables. Ramona, se asomó al escuchar tanto bochinche, y al ver a los ocho niños llorar, patalear y gemir, corrió a despertar a los padres de las criaturitas (que eran divinamente rubias, dicho sea de paso, si me permite el estimado lector agregar cierta data de color a la historia, y entiéndase que no es de color por los cabellos amarillitos de los niños).

Charly despertó ante los golpeteos de Ramona. Se levantó de la cama king size y se puso la bata. Sin hacer ruido, caminó hasta la puerta. La abrió.

Qué pasha, Reimon?; No se señor, todos los nenes están alrededor del árbol, llorando, gritando. Parece que los reyes magos ayer a la noche no vinieron, y están todos pataleando porque no tienen sus regalos; dijo Ramona, que a esa altura ya estaba acostumbrada a que la llamen “Reimon”, pero lo seguía odiando. Charly, sabía que algo no andaba bien. Fue a despertar a su esposa.

Cleer. Cleer, levantate plis, los chicos están abajo, parece que los reyes no vinieron; dijo Charly, mientras sacudía a su esposa por los hombros. Clara, así se llamaba la hermosa esposa de Charly, despertó. Pero pará de moverme imbécil, qué hora es?; Son las siete y media de la mañana switi, hay un lío abajo con los chicos, parece que están todos gritando porque no vinieron los reyes; Cómo? que no vinieron los reyes? es imposible, nunca faltaron, jamás. Deben haber sido estos negros de mierda que tenemos por mucamos que se afanaron las cosas, chequea los videos de seguridad; dijo Clara mientras se incorporaba lentamente. Charly se dió vuelta para ir a ver los videos de seguridad, y casi tropieza con Ramona; Podés retirarte, Reimon; dijo Charly, sin dejar de sentir un poco de pena, por lo que la cocinera había tenido que escuchar. Ramona comenzó a caminar hacia la cocina, guardó su amor propio y su odio hacia esas dos personas en un rincón de su corazón, que rápidamente… con ciertas enzimas mediante… fue transformado en rencor a descargar a la brevedad, cuando terminé de trabajar y llegue a su casa.

Charly empezó a correr por los pasillos de la mansión. Quería ir a ver a sus hijos antes que los videos. Los vió gritar, y pelearse. Quizo intervenir, pero pensó que antes tenía que hacer lo que Clara le había mandado a hacer, no se cosa que no lo haga y después ella le recrimine que no hizo lo que ella le había dicho que tenía que hacer.

Cuando salió de la casa, usó la puerta de atrás, para que sus hijos no lo vean y no lo escuchen. Asombrado, vió que todos los vecinos del country estaban fuera de sus mansiones. Hizo caso omiso de lo que sus ojos eran testigos y continuó corriendo hacia el quincho que tenía una habitación especial donde estaba la central de cámaras que monitoreaban su casa.

Rodriguez Bustos, Rodriguez Bustos!!! Escuchó que lo llamaban y se detuvo. Era Fernandez Bedoya, su vecino que le dijo; No vayas a ver las filmaciones, Charly.... dejá es inútil, esto es una desgracia. Ya miré las de mi casa y nada… además me llamó García Aguas y me dijo que en la de él tampoco vió ladrones, Martinez Peña tampoco vió nada y recién me mando un mail a mi BB Teresita Blaquier y me dijo que el marido ya chequeó los videos de seguridad de la casa de ellos y tampoco; Pero no te puedo creer Tomy, esto es una desgrashia, no puede sher; dijo Charly mirando a Tomás Fernandez Cendoya, pero pensando que le diría a Clara que había visto las filmaciones y nada.

En un instante y sin ponerse de acuerdo, todo el country se agolpó en la puerta de la casa de Charly para discutir lo que había pasado. Los gritos y las teorías iban y venían. Nadie podía creer como los reyes magos no habían visitado el country. De repente vieron que por el medio de la calle, que veía pasar orgullosa distintos autos y camionetas importadas, caminaba Anselmo, el nuevo guardia de seguridad.

Pero quién es ese pardo que camina por ahí?; dijo Teresita Blaquier; Es el de seguridad que empezó anoche. Es nuevo y se ve que no le dijeron que tiene que salir por la puerta de servicio del country; contestó Martinez Peña mientras le mandaba un mensaje de texto a su esposa para ver como seguían sus hijitos. Alguien sabe cómo se llama, le tenemos que decir que por ahí no puede salir, dijo Teresita preocupada al ver al morocho de 33 años caminando a paso cansino por la puerta de su casa.

Hey! Usted, buen hombre; gritó Charly, que al llamarlo buen hombre sintió que redimía sus culpas para entrar al cielo después de no disculparse ante Ramona por la barbaridad que había dicho su esposa.

Anselmo comenzó a caminar hacia el grupo, que a esa altura ya estaba conformado por unas 50 personas. Charly, gritale por donde es la puerta de servicio, que no se acerque, no hace falta; dijo Teresita. Charly la miró por sobre su hombro con cierto desprecio, deseando haber tenido el coraje para haber mirado así a Clara. Anselmo se acercó.

Diga; dijo Anselmo; Ehh…si… Usted es el personal de seguridad que empezó ayer a la noche en la entrada del country, no?; preguntó Charly. Anselmo no movió los labios, pero agito la cabeza de arriba abajo, lo cual es claramente una forma de decir si en todo el mundo (menos en Australia y China, que como ellos viven al revés, ése es su gesto para decir que no). Lo que pasha es que quizhas al ser Usted nuevo, no le dijeron que debía retirarshe por la puerta se servishio.

Anselmo pidió diculpas, le señalaron la puerta de servicio del country y comenzó a caminar hacia ella.

Charly, quizás tratando de ganar un lote más grande de cielo, dijo; Disculpe que no lo invitamos a charlar con nosotros, pero estamos un poco nerviosos porque los reyes no vinieron y nuestros hijos están intratables sin sus regalos. Todos lo miraron a Charly un instante pensando que era una broma. Al instante olvidaron la cursilería de Rodriguez Bustos, y siguieron debatiendo.

Perdón, pero los reyes vinieron; gritó Anselmo desde la puerta de servicio. Cómo? gritaron todos al unísono. Charly le pidió que se acerque. Anselmo tardó 244 segundos en cubrir los 20 metros que lo separaban del grupo. Debe ser santiagueño el pajuerano éste; dijo por lo bajo Martinez Peña, haciendo reír a Teresita.

Perdón; dijo Charly, Usted dijo que ayer los reyes magos vinieron?; Claro; dijo Anselmo; Pero Usted los vió?; Obviamente que los vi; contestó Anselmo; Y si vinieron, por qué no están los regalos?; interpeló Charly; Porque querían pasar los tres juntos, y yo les dije que era imposible; Perdón, pero porque no dejó pasar a los tres reyes magos; preguntó nerviosa Teresita; A dos le dije que podían pasar, pero al negro no lo dejé entrar. Ayer el gerente del country me dijo clarito: Ningún negro de mierda entra al country más exclusivo de la Argentina. Como soy nuevo y no quiero perder mi trabajo, al negro no le deje pasar. Se pusieron a putear los reyes, y decían que si no entraban los tres no entraba ninguno, entonces yo le dije que no entre ninguno, que entre uno o que entren dos, pero en cualquiera de las combinaciones el negro no pasaba. Me quisieron cagar a trompadas, me tiraron los camellos encima, pero les hice frente, y al que más le pegué fue al negro, cobró pal’ campeonato. La aguante solo sin pedir refuerzos, encima le quebré una pata a un camello, creo que era el del negro, porque después se subió al camello de uno de los otros, y se fueron a la mierda, cuando estaban lejos me tiraron botellazos y me gritaron puto, yo le devolví los botellazos, y creo que se la puse al negro en la cabeza.

Todos miraban atónitos. Clara que había salido de la casa, y había llegado justo en el momento que empezó Anselmo a relatar la historia, le dijo; Negro de mierda, no tenés que dejar pasar a los negros como vos, ese color negrito argentino que tenés repugnante. Baltazar es un negro africano o europeo o que mierda se, pero tienen onda esos negros. Los de tu color no pasan, marrón, los negros reales sí.

Todos miraban a Clara, que había expresado de forma terrible lo que muchos sentían en ese momento. Teresita Blaquier atinó a patear a Anselmo pero éste esquivó la patada con elegancia.Charly le pidió a Anselmo que se vaya, se enfrentó a Clara y gritó; Quiero el divorcio, mis hijos no se pueden criar con alguien como vosh. De repente, Anselmo dejó de ser el centro de atención y todos miraron entusiasmados a los Rodriguez Bustos que comenzaban a discutir delante de casi todos los vecinos del country.

Anselmo caminó hasta la puerta de servicio y salió. El sol, a medida que caminaba, parecía asarle la cara. A los pocos minutos su piel se había vuelto mulata. Entró en unos matorrales, y los vió. Allí estaban, sentados, esperando impacientemente a Baltazar.

Melchor, incorporándose y levantando a los tres camellos, preguntó: Y negro, aprendió algo esta gente? Sabrán valorar el regalo inmenso que les acabamos de dar?; Baltazar negó con la cabeza, subiendo al camello y comenzando a seguir a Gaspar, quien liderando la ruta invisible que los subía al cielo, se entristeció. Su camello, pareció sentir su pena, y dio unos saltitos en el aire para levantarle el ánimo.

Baltazar dijo; lo que pasa es que no ven lo que no pueden comprar, no ven lo que no pueden pagar, no ven lo que no pueden tocar y lo peor es que no sienten lo que no pueden ver. Pero mientras uno de todos ellos, haya aprendido la lección, podemos considerarnos satisfechos y decir que fue el mejor regalo de nuestras vidas. Melchor, Gaspar y el negro Baltazar, comenzaron a delinear que regalo genial le darían el año que viene y a quien. Desaparecieron en el horizonte, doblando a la derecha del sol.

Acá abajo, en la tierra, Charly corrió a disculparse con Ramona, a quien llamó Ramona por primera vez en mucho tiempo. Luego se juntó con sus hijos a explicarle que había pasado con los reyes. Inventó una bonita historia, los chicos la creyeron, y Charly les propuso salir a jugar a la mancha, claro que tuvo que contarles que para jugar a la mancha no necesitaban la WII ni la PSP3, sólo tenían que correr y correr.
Los ocho chicos salieron disparados al parque de la casa, empezaron a gritar y reír. Charly corrió un poco con ellos y luego se detuvo a mirarlos. Alzo la vista y vió a Clara haciendo las valijas para marcharse, ni una lágrima corría por su rostro, ni un poco de pena pudo enjuagar la mugre de su corazón. Por un instante pensó como les iba a explicar que su mamá se iba de la casa. Ya encontraría la forma y el lugar. Ahora, solo quería verlos reír. Él rio.

Juan Cruz pasó a su lado y gritó; Tocado, papi!!!. Charly era la mancha. Charly era feliz.

no importa quien soy

domingo, 3 de enero de 2010

38_ El año comienza en Marzo

Ella pidió un café. Marcos estaba sentado a sólo dos mesas. Sintió la necesidad de ir a hablarle. Se paró y fue hasta donde estaba ella. La miró, ella parecía ignorarlo. Dijo…

Pará, pará, pará… Qué haces?; Cómo que qué hago?; Si, qué haces?; Escribo; Pero me parece a mí o no tenés la mas puta idea de cómo seguir la historia, que la empezaste por el sólo hecho que hace una semana fue tu último escrito?; Ehhhh, si tenés razón. La verdad es que no tengo ni idea para donde arrancar. Comencé a escribir como tantas veces pero me parece que estoy en blanco. No se bien como seguir y tampoco se bien porque empecé así.

Viste? Yo no estoy al pedo acá. Me parecía; Pero pará, vos quién cuerno sos?; Cómo que quién soy? No sabés quien soy? Soy tu imaginación.

Al escuchar esto miré a mi alrededor. Si. Confirmado. Estoy solo.
Tomé el atado de Camel, que recién había estrenado, y lo olí. Luego leí el paquetito. Igual que siempre. Nada raro. Por un momento pensé que estaba fumando marihuana, que me había pegado mal, y escuchaba voces. Pero no. Estaba fumando tabaco. Pero las voces estaban ahí.

No busqués afuera, estoy dentro tuyo. Soy tu parte creativa, esa que te hace escribir boludeces; Pará, no son boludeces; dije yo visiblemente enojado sin saber bien hacia dónde dirigir mi mirada. Me levanté de la silla y dejé de tipear. Parado, con mis brazos extendidos y los ojos bien abiertos, buscaba un fantasma, algo que tocar. Nada. También me pregunté porque cuando sentí la voz por primera vez, no me sobresalté y le contesté, y varios minutos después tomé conciencia que estaba hablando solo. No me pareció natural. Nada era natural. Nada lo es.

Te repito, no busqués afuera. Sigo acá a pesar que no tipees, e insisto: no tenés nada para decir.
Visiblemente enojado, tomé asiento y repliqué; Tengo mucho para contar, lo deberías saber vos que te haces llamar mi parte creativa; Si, pero también se que hace calor, que tenés ganas de tirarte a ver la tele como un ente, si como un ente, porque la prendés y ni le prestás atención. También se que ya desde hoy te amargás porque mañana tenés que ir a trabajar, que estás harto de contar las vueltas que da el ventilador de techo, que dicho sea de paso parece que tiene por motor a una tortuga, que estás pensando en comprarte un aire acondicionado pero también pensás que lo deberías haber hecho en invierno porque ahora te va a costar un ojo de la cara… en fin, se muchas cosas.

Y si sabés tanto, ahora que hago?

Poné punto final. Arranca en la semana, te parece?

No. Es el primer post del año, quería hacer algo bueno; dije yo triste. Me contestó; Hoy no estás para escribir, y no te tirés a ver la tele como un ente. Acostate un rato, descansa y después salí, hay un sol hermoso. Te cuento un secreto, el año arranca en marzo. Poné punto final, te parece?

Ok, me parece. Después salgo un ratito. Ahora me voy a tirar en la cama para seguir contando las vueltas del ventilador de techo. Van 113 desde que lo prendí.

Ahora 114.

Punto final.

115

no importa quien soy